Bueno, pues con un día de retraso, voy a contar mis cinco singularidades. He leido unos cuantos dada la “fiebre” por la blog a y la verdad es que todos acabamos teniendo hábitos muy parecidos (diría que comunes al país), y donde a mi parecer lo comentado como rarezas son hábitos o manías. Cambia el momento y/o el lugar, y el hábito desaparece debido a la necesidad de adaptación. Yo me he escrutinado a base de bien todo el fin de semana, y me ha costado lo mio el llegar a cinco respuestas. Mucho lo hace que vivir solo no permite que tus peculiaridades se manifiesten como tales, sino que son normales y habituales, y nadie hace comentarios alusivos al respecto. Y eso, que las cinco que creo que son muy peculiares La Plata:

Ruta de la Plata tr
1) Duermo tieso. En cuanto me meto a dormir, no me muevo para nada, duermo panza arriba, y con los brazos cruzados sobre el pecho, como un muerto, vamos. Solo sabes que no lo estoy porque parece que respiro con profundidad. Y pueden tirar la puerta abajo, que no me despierto. De hecho despertarme no es nada facil. Ah, pese a que pueda dar la impresión de ser dificil para dormir acompañado, pues ocurre que no, me amoldo bastante (por ende, no duermo tieso). Como no me muevo no incomodo, y si me incomodan no lo noto porque estoy muy dormido.
2) Por la mañana silencio. Despertarme con sobresaltos supone que el día se jode, y estoy de mal humor. Calma, mucha calma. En cuanto me despierto a eso de las siete, tardo como quince o veinte minutos en salir de la cama. Permanezco consciente, pero “en transición”. Normálmente aprovecho para escuchar las noticias (RNE se sintoniza bastante bien desde La Isla, pero hoy por ejemplo no sé que pasó que me quedé sin noticias, no se escuchaba nada!). La luz es una pesadilla para mi por la mañana, por lo que al salir de la cama ando con la luz apagada o enciendo la del pasillo y me vale para toda la casa. Solo si me afeito enciendo la de la ducha, pero tras haber habituado largo rato los ojos. Más que ave nocturna, soy un murciélago.
3) Nunca me llega, dos mejor que una. Pues si, tengo tendencia a cumular “fungibles”. Nunca me ducho con el mismo champú ni el mismo jabón dos días seguidos, ni pasta de dientes. Tengo varios cafés solubles, tes varios, y todo material sólido por triplicado. el de oficina por n-plicado. Si ya era proclibe en mis años mozos a la variedad, el haber trabajado en lugares donde la entropía (el desorden) manda, pues me ha exhacerbado esto.. Además que no creo que usar/comer siempre lo mismo sea bueno. En la variedad está el gusto!!.
4) La lavadora me hipnotiza desde niño, y me puedo pasar un buen rato mirando como el tambor gira. De siempre me fascinó como el detergente se disuelve y en cómo se realiza el lavado. Y es que ya de entonces mostraba inclinación por lo que luego acabé estudiando, Química Industrial (mal llamada ahora Ingeniería Química en la piel de toro). Tengo analizado el proceso de lavado, aplicando el método científico observación-experimentación-analisis, y he aprendido como hacer una colada eficiente gracias a ello. Además soy especialmente cuidadoso cuando lavo ropa, separo colores y prendas y demás (esto es por haberme criado entre mujeres!!). Eso si, cuando leais que las lavadoras no consumen agua (esas de bajo consumo), cierto es pero pensad en la electricidad que si consumen. Mejor una lavadora llena de ropa que una a media carga!!.
5) Mirar mujeres mientras duermen. Suelo fijarme bastante en la fisiología humana, rasgos faciales y anatómicos, y en este sentido soy un poquito voyeur. Aquí es un chollo por la cantidad de gente diferente. Claro que solo lo hago con la gente que conozco. Especial detalle tengo con el sexo opuesto dada la fascinación que profeso por ese “animal” de costubres, y dado que cuando uno duerme puede realmente ver o no relajación en los músculos, pues ayuda a “ver” a esa persona. Recuerdo que la insufrible Química Orgánica de tercero la aprobé mientras estudiaba mirando como dormía la moza con la que estaba entonces. Y no es nada sexual, eh! Estas navidades coincidió que mis sobrinas con eso de que estaba en casa, se vinieron a dormir, y estuve un rato mirandolas tras llegar de copas mientras estaban en brazos de morfeo. Muy interesante.