Es una noche fría y templada, clara y nublada, triste y muy triste. Algunas cosas mueren apenas empezar, inesperadamente, cuando todo parecía sonreir. Se desprende un rayo mustio del sol que alumbraba y parece que el astro entero hubiera sido devorado por las tinieblas. Es muy difícil abrir la ventana y no encontrar la luz de todos los días. Decirse: hoy no hay luz, tendré que encender la bombilla. ¡Llevaba tanto tiempo sin encender la...